Nueva York como Capital del Azúcar

El azúcar comenzó a refinarse en Nueva York en la década de 1720, primero por medio de importaciones de colonias británicas como Barbados, y después de la colonia francesa de San Domingue. Cuando una rebelión de esclavos (1791-1804) creó la república libre de Haití e interrumpió la producción de azúcar de la isla, los comerciantes y dueños de los ingenios se trasladaron a las colonias españolas de Puerto Rico y Cuba, donde la esclavitud continuó hasta 1873 y 1886, respectivamente.
 
En el siglo XIX, cuando los dueños de plantaciones del Caribe construyeron ingenios azucareros con máquinas a vapor para poder procesar la caña con mayor eficiencia, grandes cantidades de azúcar crudo llegaban a las refinerías de Nueva York y Brooklyn para ser transformadas en azúcar blanco. Hacia 1860, Brooklyn se había convertido en el centro mundial de refinación del azúcar. En 1900, sus fábricas procesaban millones de libras al día. La producción en masa permitió que el azúcar se convirtiera en un artículo de consumo diario en el hogar.

Franciso Oller (Puerto Rico, 1833–1917), Hacienda La Fortuna, 1885. Oil on canvas. Collection of Carmen G. Correa. Plantaciones como La Fortuna, ubicada en la fértil región de Ponce, Puerto Rico, cultivaban y molían la caña de azúcar, enviando la mayor parte de su producción a las refinerías en los Estados Unidos. El dueño de La Fortuna, un emigrado de Barcelona, le encargó al destacado artista puertorriqueño Francisco Oller que retratara su casa, su bodega, su molino y sus trabajadores. Oller aplicó las técnicas impresionistas que había aprendido en Europa a los estudios de su paisaje natal.
Franciso Oller (Puerto Rico, 1833–1917), Hacienda La Fortuna, 1885. Oil on canvas. Collection of Carmen G. Correa.

Franciso Oller (Puerto Rico, 1833–1917), Hacienda La Fortuna, 1885. Oil on canvas. Collection of Carmen G. Correa. Moses Taylor fue empleado de la familia Howland antes de abrir su propia compañía de contabilidad en 1832, especializándose en la compra y la transportación de azúcar desde La Habana. En esta foto posó para José Mora, un fotógrafo cubano cuya familia se mudó a Nueva York para supervisar sus negocios azucareros.
José María Mora (Cuba, 1850–1926), Moses Taylor, 1870–82. Albumen silver print on card. Special Collections, Fine Arts Library, Harvard College Library.

Franciso Oller (Puerto Rico, 1833–1917), Hacienda La Fortuna, 1885. Oil on canvas. Collection of Carmen G. Correa. A mediados del siglo XIX, la mayor parte de la población cubana estaba compuesta por gente de color, tanto esclavos como hombres libres. A pesar de su duro trabajo en las plantaciones, los afrocubanos crearon tradiciones religiosas, culinarias y musicales únicas que enriquecen la cultura hasta nuestros días. 
Slave shackles, ca. 1866. New-York Historical Society, Gift of Mrs. Carroll Beckwith, 1921.20.
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