Artes Musicales

Los neoyorquinos adoptaron los sonidos de la música española y latina a partir de la década de 1920. Talentosos músicos de todo el mundo de habla hispana encontraron inspiración, público y actuaciones pagadas en lugares de presentación y en las industrias de la radio, las grabaciones y el cine de la ciudad. También se inspiraron en su rica mezcla de etnias y sonidos. Los amantes de la música disfrutaban de los estilos populares y clásicos—flamenco, zarzuela, tango, plena, merengue, son y rumba, entre otros—que se tocaban en cabarets, clubes nocturnos, bares, salones de baile, lugares de reunión, hoteles, teatros e inclusive en las salas de casas particulares en todas las zonas de la ciudad.
 
Pequeños conjuntos y grandes orquestas tocaban en eventos sociales y políticos para públicos locales en las comunidades latinas que conocían y amaban esa música en toda su complejidad. Al mismo tiempo, las orquestas que tocaban los estilos simplificados de la música latina la hicieron comercialmente viable y accesible a nuevos públicos en todo el mundo.

Hilda Grillo in front of the Park Plaza, ca. 1940s. [Grillo was Machito’s wife.] Reproduction. Raíces Latin Music Museum, New York City, Courtesy of the Frank “Machito” Grillo family. Grillo y Xavier Cugat simbolizaban los distintos mundos culturales de Uptown y Downtown en Manhattan, definidos por cuestiones raciales y de clase social. Machito ejercía su dominio en los salones de baile del Uptown y Cugat en los del Downtown.
 
Machito y Mario Bauzá, ambos nacidos en Cuba, fundaron juntos la primera banda que combinó arreglos de jazz con ritmos afrocubanos, creando un estilo único de jazz latino neoyorquino. El legendario músico puertorriqueño Tito Puente comenzó su carrera en la orquesta de Machito antes de ser reclutado para la marina norteamericana. Cugat, nacido en España pero educado en Cuba, se convirtió en un exitoso director de orquestas de jazz de la alta sociedad, comenzando con un largo contrato de actuaciones en el Hotel Waldorf-Astoria. Su orquesta abrió el camino para otros músicos, tales como Desi Arnaz, Machito, Tito Rodríguez y Miguelito Valdés.
Xavier Cugat and his Orchestra, with Miguelito Valdés. Movie still from You Were Never Lovelier, Columbia Pictures, 1942. © SONY Pictures Entertainment. Raíces Latin Music Museum, New York City. Promised Gift of Louis Bauzó.
Hilda Grillo in front of the Park Plaza, ca. 1940s. [Grillo was Machito’s wife.] Reproduction. Raíces Latin Music Museum, New York City, Courtesy of the Frank “Machito” Grillo family.
 
Xavier Cugat and his Orchestra, with Miguelito Valdés. Movie still from You Were Never Lovelier, Columbia Pictures, 1942. © SONY Pictures Entertainment. Raíces Latin Music Museum, New York City. Promised Gift of Louis Bauzó.

Hilda Grillo in front of the Park Plaza, ca. 1940s. [Grillo was Machito’s wife.] Reproduction. Raíces Latin Music Museum, New York City, Courtesy of the Frank “Machito” Grillo family. En La Moderna Bakery de Simón Jou en Harlem, un percusionista latino podía encargar un pastel de cumpleaños para su hijo y comprarse un tambor al mismo tiempo.
 
El talentoso conguero cubano Cándido Camero recuerda: “Todos los percusionistas latinos iban al negocio de Simón para comprar pieles de tambor, congas, bongós, claves, maracas, cencerros… También era muy famoso por la pastelería”.
 
El percusionista nuyorican Benny Bonilla recuerda que “todos los percusionistas se reunían al fondo de la pastelería. Ese era el único lugar donde se podían comprar tambores en los años 40.” Jou abrió su primer local en Lenox Avenue, cerca de la calle 116, y después se mudó a la dirección que se muestra aquí.
La Moderna Repostería y Pasteleríaadvertisement. Reproduction. Centro de Estudios Puertorriqueños, Hunter College, CUNY.
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