El dominio hispano

El censo de 1940 contó cerca de 134,200 personas de origen español y latinoamericano que vivían en la ciudad de Nueva York—61,500 de Puerto Rico, 25,300 de España, 23,100 de Cuba y República Dominicana, 19,700 de Centro y Sudamérica y 4,600 de México. El mapa muestra algunos de los lugares donde fundaron negocios, publicaron periódicos, establecieron clubes sociales y políticos, contribuyeron a las artes, crearon salas de teatro y música, trabajaron en fábricas.
 
Como otros grupos étnico-lingüísticos en Nueva York, los hispanos tendían a concentrarse en ciertos lugares. Los barrios más populares eran Red Hook y Williamsburg, en Brooklyn, y el Lower East Side, el West Village y Chelsea y, en particular, “el barrio” de East Harlem y el Sur del Bronx.
 
No todas las puertas se les abrían ya que, de hecho, Nueva York era una ciudad segregada. Los hispanos, especialmente los de color, sufrían discriminación en materia de vivienda, empleo y educación. En respuesta a esto, se organizaron políticamente para proteger y desarrollar sus comunidades.

Pura Belpré. Reproduction. Centro de Estudios Puertorriqueños, Hunter College, CUNY. Pura Belpré fue la primera bibliotecaria puertorriqueña de Nueva York y una talentosa narradora oral, folklorista y escritora. Contratada por la biblioteca de la calle 135 en 1921 para asistir a la creciente población de hispanohablantes en el área, Belpré comenzó a transcribir las narraciones tradicionales que había escuchado de niña. Su primer libro fue una historia de amor entre una cucaracha y un ratón (1932), basada en un cuento que había aprendido de su abuela.
Pura Belpré. Reproduction. Centro de Estudios Puertorriqueños, Hunter College, CUNY.
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